El tercer cuidador

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En el ámbito educativo, comienza a hablarse del tercer profesor, como el concepto que recoge la importancia del entorno como catalizador del aprendizaje.

Del nuevo blog de Luoka (www.luoka.eu), el proyecto de Virai Arquitectos junto con Noelia de la Red dedicado a los espacios y el diseño en el entorno educativo y el aprendizaje activo, tomamos prestado este párrafo:

«En la complejidad de los procesos de aprendizaje siempre se ha hablado de la familia como primer referente educativo: el entorno familiar marca las primeras y decisivas experiencias de cómo un niño se acerca al conocimiento y exploración de su entorno. (…) La familia es el primer referente educativo, fundamental en la vivencia de los valores, la escuela sería el segundo, tradicionalmente responsabilizado de la formación del conocimiento y la cultura.”

Del profesor al cuidador

Si hacemos el ejercicio de analogía entre la escuela y el hospital, resulta sorprendente lo sencillo que resulta reemplazar los “procesos de aprendizaje” por “procesos de curación”, y entender la similitud entre el ámbito y el referente educativo y el hospitalario.

Parafraseando a Luoka desde la mirada de los procesos de salud:
Falta un tercer factor, muy importante en las experiencias de curación de los niños, y no tan niños: el entorno.”

Ahora sustituimos la escuela por el hospital, y por tanto los “procesos de aprendizaje” por “procesos de curación”, el “primer referente educativo” por “primer referente curativo”, etc. y volvemos a leer el párrafo:

El entorno como tercer cuidador

El entorno abarca todo, tanto en su expresión física a través de la arquitectura-desde la concepción de los espacios hasta cada detalle de un diseño interior funcional- como todos los demás factores ambientales, incluida la interacción con el espacio exterior. En inglés, la palabra sería environment, para designar el conjunto de todas las condiciones sensitivas de una estancia.

El entorno donde se dan las interacciones de relación con las otras personas o con uno mismo influye de forma determinante en la experiencia de curación del paciente.
Un ambiente y unos espacios que ayudan a sanar, a estar más a gusto, generando confianza, comodidad,
Un entorno que permite al usuario hacer suyo el espacio, estar cómodo, comprender lo que pasa alrededor.
Un entorno que evita estrés innecesario, que calma, que protege, que genera optimismo, que incrementa el bienestar, que ayuda a la recuperación.

“El entorno no es sólo la comodidad de la cama hospitalaria, no es sólo la temperatura ambiente correcta, o el nivel de silencio necesario, no es sólo la intimidad adecuada, o lo que vemos cuando levantamos la vista. El entorno es eso y todo lo que favorece el proceso de interiorizar esa experiencia.” (A. M. Madrid)

Algunos centros hospitalarios comienzan a darse cuenta de los beneficios de un entorno adecuado en algunas áreas como Pediatría o Radioterapia, como áreas de usuarios vulnerables. El reto es expandir los beneficios de este tercer cuidador, del cuidador pasivo, a todos los rincones de cada hospital, en busca de los espacios que curan.

El espacio sí importa.

Para leer más:

«El tercer profesor», blog de www.luoka.eu
Como nos afecta el espacio
En el hospital, y a gusto