Equipamiento de salas de parto: o cómo no tirar el dinero

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¿Por qué los hospitales españoles se siguen gastando 28.000€ en una bañera de parto, o 22.000€ en una cama de parto multifuncional y multiposicional, con mando a distancia tan completo que es imposible de usarlo en estado de parto?
¿Por qué sigue habiendo hospitales que se gastan mucho dinero en una nueva bañera obstétrica y la colocan en un lugar donde nadie la quiere utilizar?
¿Por qué algunos centros llegan a pagar hasta 10.000€ para un elemento que pretende imitar “un cielo estrellar”, como respuesta a la necesidad de adecuación de las salas de parto, pero ante la incapacidad de hacerlo mejor?

Llevamos años observando el mercado de equipamiento de maternidades hospitalarias, y nos sigue sorprendiendo cómo se gestionan algunas inversiones, sin criterio claro de prioridades o de eficacia, asombrándonos ante compras de elementos supérfluos o secundarios, que pueden resultar fáciles de inaugurar, pero que después resultan difíciles de usar o poco prácticos. Hemos visto situaciones donde literalmente, se tira el dinero por la ventana con productos que se podrían adquirir por mucho menos, como camas de parto del tercer milenio que funcionalmente ni siquiera cumplen con lo que necesitan mujeres y matronas.

También hemos conocido todo lo contrario, cuando un hospital pretende comprar un producto por mucho menos sin contar con que es necesario que cumpla con unos estándares de higiene, por lo cual pasa en un segundo de una buena inversión a un gasto perdido. Hemos visto de todo, desde enormes puertas carísimas de quirófano para un paritorio muy  básico, hasta salas de parto con grandes pantallas de televisión, pasando por una bañera de partos que no se llegó a utilizar nunca porque los profesionales no habían recibido formación para usarla ni el centro tenía un protocolo para implantar la hidroterapia para el parto.

¿Se te ocurren más ejemplos?

La responsabilidad de dedicar una inversión a la mejora de las salas de parto conlleva la necesidad de informarse y no caer en modas o compras que no respondan a lo que la evidencia y las buenas prácticas avalan. Además siempre es necesario analizar cada hospital de manera individual. Lo que funciona en un hospital no tiene porque ser útil para otro, cada centro tiene sus aspectos a mejorar y unas necesidades concretas a las que no se pueden responder con soluciones tipo. Contar con asesores profesionales para ello es la mejor de las opciones, para usar bien el dinero, y para acertar.
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Parra-Müller es una consultoría y estudio de arquitectura, y acompañamos a nuestros clientes desde el análisis de los usos y funciones hasta la asesoría en el equipamiento adecuado en la zona de Obstetricia y Maternidad.