Hoteles de Partos, un proyecto semilla con futuro, más allá de la pandemia

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Pasó el ciclón, como bien dijo Juan Abarca hace pocos días en su texto “Resumen de una pandemia: lección aprendida“.

Pasó el ciclón, pero con cierta frustración y tristeza vemos que las mujeres embarazadas de Madrid y otras grandes ciudades como Barcelona o Valencia siguen con la misma incertidumbre y el mismo miedo que al inicio del estado de alarma.

Siguen sin respuestas todas ellas y sus familias, y sin garantía de una alternativa al parto hospitalario, que ahora conlleva connotaciones como “exposición al virus”, o “exposición a protocolos nuevos” que no se ajustan a la evidencia, pero que sí se pueden entender bajo ese enfoque de riesgo generalizado que reina en los hospitales en tiempos de pandemia, y que implica duras separaciones madre-bebé, lactancias rotas, etc.

Solamente en Madrid, hablamos de unas 12.000 mujeres embarazadas que darán a luz durante y justo después del estado de alarma. Si tuviéramos infraestructuras diferentes para ellas, todo habría sido distinto. Antes de la primera noticia sobre la organización de los hoteles medicalizados ya tuvimos la idea del Hotel de Partos, y cuando vimos que en Holanda montaron uno en pocos días, sabíamos que se podía hacer lo mismo aquí. Esta proyecto descrito aquí no se realizó finalmente, a pesar de tener casi todos los elementos prácticamente atados. Solo ha faltado la aprobación política final.

Agradecimientos

Hoy queremos agradecer a todas las personas que han hecho posible que este proyecto pasase de ser un sueño, a un proyecto y casi hacerse realidad.

La primera respuesta por parte de la Consejería de Madrid fue que necesitamos proporcionarles, aparte del proyecto, hoteles dispuestos. Y nos pusimos en marcha.

Gracias a las personas que nos facilitaron el contacto con Meliá Hoteles, y con NH Hoteles y la buena disposición de los mismos.

Gracias a una amiga muy especial que nos hizo soñar en alto y nos apoyó en todo momento con lo necesario.

Gracias también a la ginecólogas y matronas que involucramos, por su ayuda con la revisión del proyecto en sus días libres, en plena pandemia.

Gracias a nuestros compañeros hermanos de profesión en Barcelona, que lanzaron el proyecto allí. También damos gracias a la cámara de comercio de Austria, dispuestos a subirse al carro y apoyarnos incondicionalmente.

Gracias además a otros profesionales que nos dieron feedback y nos ayudaron con el intercambio de ideas y contactos, aprovechamos para mencionar la gran iniciativa lanzado por un grupo multidisciplinar: #InfraestructurasCovid.

Un agradecimiento muy especial a las personas que dentro de la Consejería de Sanidad de Madrid apoyaron y promovieron este proyecto, de cara a sus compañeros y superiores. Fue muy reconfortante sentir el apoyo y el calor humano detrás de una institución.

Gracias también a quienes publicaron o difundieron el proyecto:

 

Aprender para el futuro

Y, para terminar, deciros que este proyecto no ha terminado aquí.

Las mujeres embarazadas de Madrid y muchos otros lugares de España siguen con desinformación, incertidumbre y miedo al contagio, y los hospitales no pueden ser la única respuesta. Necesitamos infraestructuras anexas e independientes para que de ahora en adelante y en próximas crisis poder minimizar los riesgos de contagio y del impacto de protocolos inducidos por los hospitales.

Porque, como bien dice la matrona Lola Ruíz Berdún: “Tras esta crisis, las autoridades sanitarias deberían replantearse si los hospitales son el mejor escenario para un parto. Una tarea más a la que tendremos que enfrentarnos en un futuro, esperemos, no muy lejano.”

Así que seguimos replanteando si tiene sentido seguir atendiendo a mujeres embarazadas sanas en lugares concebidos para solucionar enfermedades. Otras opciones de atención extrahospitalaria están ya probadas en muchos otros países europeos, y el momento post-COVID es un momento perfecto para dar una oportunidad a desarrollar una red de unidades y/o casas de parto, para a atención de mujeres y bebés de bajo riesgo.

 

Porque queremos partos y nacimientos más saludables y más seguros.


Photo by Sharon McCutcheon on Unsplash