La señalética influye

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En entornos hospitalarios, la señalética es un recurso que puede resultar muy eficaz… o todo lo contrario.

Un buen proyecto de señalética ayuda a orientar a los usuarios y les permite alcanzar su destino de manera independiente y sencilla.

Está estudiado que un hospital sin un buen proyecto de señalética desperdicia centenares de horas de sus profesionales en dar indicaciones a visitantes o usuarios confusos que no saben cómo llegar aquí o allá. Y no estamos hablando del personal administrativo que está en recepción, sino que el estudio engloba a todo el personal que se encuentra en cualquier punto del edificio y que es interrogado decenas de veces al día para indicar en qué pasillo está rayos o si las consultas de otorrino están junto a las de cardio, o por dónde se va a la cafetería.

Desde el viejo sistema de líneas en el suelo para ir de un lado a otro, hasta sistemas más sutiles de wayfinding, la señalética puede ser una gran aliada para ofrecer un sistema de orientación y destinos claro y conciso.

Pero su poder de transmitir información va más allá, resultando, a veces incluso de manera inconsciente, un canal subliminal de comprensión de la realidad. De eso, sabe mucho la publicidad subliminal, como procesamiento no consciente de estímulos externos.

Por ello, la importancia de cuidar esos estímulos, también en nuestros hospitales, para que no ocurran cosas como las que nos encontramos en una visita hace unos días: