Los pequeños detalles: reflexiones con humor sobre el poder de la señalética.

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La señalética o señalización siempre juega un papel importante en nuestra percepción del entorno, más que imaginemos.

Sin duda, con una buena señalética un edificio siempre gana. Por un lado, a nivel práctico, la cartelería que guía por un edificio desconocido y grande, facilitando que una persona pueda llegar a donde quiere ir. También es útil a nivel estético, especialmente cuando se trata de un proyecto de señalética que consiste en algo más que cartelería y abarca también acabados o piezas de mobiliario.

Una señalética poco trabajada, unos carteles colgados o pegados sin saber el efecto que pueden producir, unas indicaciones puestas de cualquier manera, pueden llevarnos a la confusión, a las risas o alguna reflexión interesante. Son las asociaciones inconscientes.

Compartimos hoy una pequeña colección de joyas que hemos recogido en estos años de dedicatoria casi exclusiva a los hospitales. Es esta comunicación verbal y no verbal peculiar que nos asalta cuando pasamos por un hospital:

 

Señalización sugerida no deseada

Juntar los dos carteles y hacer que compartan sala de espera, nos lleva a pensar en el “parto con dolor”. Es una asociación no deseada, y con seguridad, no intencionada, pero que no llama a la puerta de la razón, sino que se cuela en nuestro subconsciente.

Tantos años intentando alejarnos del “parirás con dolor”, y ahora, a través de la señalética, cada mujer que pasa por esta puerta se acuerda del parto con dolor. Asociaciones no deseadas. ¡Una pena!

 

Mezclar manzanas con peras

o ¿qué pasa cuando juntamos áreas públicas e internas en un mismo cartel? Maternidad, Partos, Prematuros, Ginecología… ¡Esterilización!

Pero no, no es una unidad de esterilización de mujeres. Aquí este cartel que aparece nada más abrirse la puerta del ascensor para guiarnos por la planta, indica, a la derecha, áreas de maternidad, y a la izquierda, el área de esterilización, donde se limpia, esteriliza y prepara los instrumentales para las intervenciones quirúrgicas de todo el hospital.

A veces no podemos evitar asociar esa palabra a lo que habíamos leído antes, un mecanismo natural y casi instintivo de nuestro cerebro. Como nos dijo una usuaria: “¡Vaya, primero a parir y después a esterilizar!” Es lo que pasa cuando en un mismo cartel se mezclan áreas públicas con internas, o manzanas con peras.

 

Señalética animadora

Cáncer en el anciano. Vaya.

Encima de estar enfermo de algún cáncer, el cartel te recuerda que eres “anciano”, menuda manera de animarte, verdad?

En psicología se habla del “efecto Rosenthal” o también efecto Pigmalión, cuando bajo el poder de la sugestión se lleva a una persona a la llamada “profecia autocumplida”. El “etiquetado” que nos sugiere algo positivo o negativo y que impacta sobre nuestro estado de ánimo. Mi hija me preguntaría ahora “¿y dónde está la Consulta de Cáncer en la Anciana?

 

Aclaración de identitades

En estas fotos vemos una espera del área de salud mental en un centro de especialidades. Donde nos consta que los profesionales están ofreciendo buena atención (a pesar de los nefastos espacios que tienen a su disposición) y donde una no se siente paciente. Pero ahora, en momento pandemia, y en el afán de marcar las distancias, alguna persona ha tirado de papeles a modo solución casera, para marcar donde se deben de sentar los pacientes. Por si se te ha olvidado de que eres paciente. Vaya.

Eso sí, hasta tienen la versión humanizada en una parte del área, donde además asignan un sitio al acompañante. Una “espera post-covid humanizada” lo llamaría algún periodista lanzado, aunque las imágenes transmiten otra cosa…

 

 

Damos la bienvenida al padre

La señalética puede resultar muy clarificadora sobre qué modelo de gestión y atención se lleva a cabo en un hospital o centro de salud. Este cartel lo vimos en un área de consultas de futuras madres. No solo deja muy claro quién manda, sino además aclara, por si hubiese alguna duda, qué los acompañantes se quedan fuera. Como si fuera un capricho que una mujer quiera entrar en consulta con la persona acompañante de su elección. O un capricho de un padre que quiere ver a su hija o hijo en la ecografía. Queremos pensar que en este caso, simplemente se les haya olvidado quitar el cartel que llevaba allí al menos 20 años.

 

Mensajes interpretables

Un riesgo para la salud… ¿de quién? De los niños? De los pacientes ingresados? O de tu salud que estás leyendo este cartel y entrando al hospital?

Esto, por cierto, se puede leer de camino a una zona de consultas externas que tienen, entre otras especialidades, consultas de Pediatría. Menos mal que los niños menores de 12 años no saben leer aún.

 


Nota: Este artículo ha sido escrito desde el humor, y sin afán de señalar a ninguna institución, sino para ilustrar el poder de la señalética, por lo que esperamos sea así entendido.