Publicado el tercer Informe Europeo de Salud Perinatal 2015

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La gran encuesta europea de salud perinatal ha sido recientemente publicada, por lo que podemos analizar sus datos comparativos entre países de la Unión. El primer informe salió con datos de 2004, y un segundo informe con datos de 2010. El presente informe contiene datos de 2015, lo que permite ver las tendencias cada 5 años, aproximadamente.

En el año 1999 se consensuó la siguiente frase, clave referente a la salud perinatal europea: «The challenge of 20th century was to reduce maternal and neonatal mortality. The challenge of this century is to reduce morbidity», es decir, «si reducir la mortalidad maternal y neonatal fue el gran reto del siglo XX, el actual reto es disminuir las tasas de morbilidad».

A pesar de la opacidad en algunos países, los representantes de los 31 participantes europeos han conseguido recoger de nuevo unos datos reveladores sobre la atención perinatal. Tener y poder analizar datos es imprescindible para avanzar.

En el informe, se recogen, entre otros muchos indicadores, datos sobre partos y nacimientos, prematuridad, mortalidad y morbilidad. Lo más llamativo sigue siendo la gran variabilidad entre los diferentes países en las prácticas asistenciales.

Con respecto a porcentajes de cesáreas en España, nos encontramos en valores medios en la tabla, lo que, a priori podría entenderse como una buena noticia.

La cara B de la situación es que España se encuentra a la cabeza, junto con Irlanda, en partos instrumentales. Un 15,1% de los bebés nacidos en España son extraídos con fórceps, espátulas o ventosa, duplicando así la media europea.

Así pues, España ha conseguido mantener relativamente estable su tasa de cesáreas, con una ligera subida menos pronunciada que en otros países, pero a coste de incrementar significativamente los partos instrumentales. Y un parto instrumental tiene siempre unas consecuencias de morbilidad para madre y bebé nada desechables.

Como señala el Informe de Estado de Situación de la Atención del Parto Normal, “la realización de un parto instrumental se debe restringir a las indicaciones estrictamente necesarias por patología, ya que se trata de procedimientos que pueden producir lesiones inmediatas y secuelas tardías. Su uso aumenta la realización de episiotomías, la producción de desgarros, el dolor en el puerperio y el riesgo de lesiones del periné con secuelas a largo plazo”.

Asimismo, si sumamos la tasa de partos instrumentales (15,1%) con la tasa de cesáreas (24,6%), el resultado es que el 39,7% de los partos en España terminan con instrumental o una operación en quirófano, muy por encima de lo que se recomienda para una atención perinatal saludable.

Una conclusión rápida es que el casi 40% de los partos en España se realizan a través de una intervención que incrementa los efectos secundarios de dicha intervención, cuando la OMS cifra en no más del 15% los casos en los que se requiere intervención instrumental.

Por tanto, hemos de seguir en el camino de la mejora de la atención perinatal, para bajar la morbilidad en madres y bebés. Desde la generación de entornos agradables y seguros, también.

Para descargar el informe, pincha aquí: EPHR2015_Euro-Peristat

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