XXXIII Congreso Nacional de la Ingeniería Hospitalaria (AEIH) en Granada 2015 – “Energía y Hospital”

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La semana pasada tuvimos la suerte de estar y participar en el encuentro de la Asociación Española de Ingeniería Hospitalaria en Granada.

Esta cita anual es siempre la mejor de las excusas para escuchar y participar en debates que ponen sobre la mesa los últimos retos de la actividad hospitalaria en materia de ingeniería y arquitectura. Es también una buena ocasión para volver a ver a personas que estimamos, con las que hemos colaborado en algún momento, y por supuesto, para conocer a otras personas, siempre interesantes, tanto a nivel profesional como personal.

Especialmente interesante nos ha resultado este año la mesa de Arquitectura, en la que Manuel Gallardo (INGHO) expuso con acierto la diferencia entre los conceptos de “sostenibilidad” y “eficiencia energética”. Manuel sostiene que la sostenibilidad es mucho más que eficiencia energética, ya que afecta a otras áreas y elementos complementarios, como por ejemplo el uso racional del agua, el lugar donde se ubica un hospital (debido al elevadísimo porcentaje de emisiones de CO2 producidas por el transporte hasta dicho hospital).

Estas ideas resultan especialmente interesantes en la ciudad de Granada, en la que hace casi 15 años se comenzaron las obras del nuevo hospital (al principio San Cecilio, ahora del Campus de la Salud), en un lugar apartado del centro, en la vega de la ciudad, y que a día de hoy, aun no está en marcha (excepto algunas áreas concretas como el laboratorio). Repensar si las grandes operaciones hospitalarias que sacaban del centro los edificios para llevar al borde de la ciudad los complejos extraordinariamente grandes resulta, a la luz de las necesidades actuales de contención y ahorro de energía, un ejercicio no sólo necesario sino hasta saludable.

Porque el confort no debe ser un enemigo de la energía, sino parte de los mismos objetivos: el confort racionalizado puede y debe ser un aliado de la sostenibilidad, ya que sólo la suma de ambas incrementan la calidad de los espacios hospitalarios por y para las personas.